miércoles, 9 de octubre de 2019

Como describir este paisaje

Si pudieses ir de mi mano por las mañanas
te iría contando lo que pienso de estos negocios locales.

Algunos han cambiado desde el año pasado.
A esas horas intempestivas parece que mi mente
aún no piensa en lo que viene por delante
prefiere hacer extrañas teorías sobre la vida mantoise.

Aún no son las ocho, aunque lo cierto es que me ha costado
algo más de un año llegar a esta conclusión.

Salgo de casa y lo primero que veo es esta pequeña Notre Dame,
subo un poquito y la boulangerie calienta el aire de la calle con ese olor magnífico,
justo al lado de ese comercio pequeñito que abre hasta tarde,
paso delante de la pequeña ferretería regentada por un portugués que siempre sonríe.

Luego las cosas empiezan a ponerse feas:
peluquería 1, bar 1, peluquería 2, bar 2,
salón de uñas, hostal,
bar 3, inmobiliaria, peluquería 3,
tienda de tumbas y urnas,
calle de los trapicheos,
¿te clavarán las uñas?
tienda de tumbas 2,
casa demolida con crucifijo intacto,
cementerio (algunos domingos huele a flores)
Llego a la estación.

Apenas comienza el día y parece que haya vivido 70 años.